"La guerra de arriba, con la muerte y la destrucción, el despojo y la humillación, la explotación y el silencio impuestos al vencido, ya la veníamos padeciendo desde siglos antes.
Esa guerra de resistencia que día a día se bate en las calles de cualquier rincón de los cinco continentes, en sus campos y en sus montañas.
Era y es la nuestra, como la de muchos y muchas de abajo, una guerra por la humanidad y contra el neoliberalismo".
"Y hay mujeres que no dejan que las traten como adorno o que las humillen y desprecien nomás por mujeres, sino que se organizan y luchan por el respeto que merecen como mujeres que son".
"Mirá vos, Magdalena, yo puedo estar sin tú. Puedo hacer los trabajos de la lucha, y comer, y dormir, y puedo ir a la milpa o hacer las misiones que me encarga el mando, que sea el Sup, y todo lo que hago lo puedo hacer de por sí sin tú.
Entonces arresulta que no ahí está la problema, sino que la problema está en que no quiero hacerlo sin tú. Entonces, como quien dice, claro te digo que yo te quiero como un resumen de todo lo que no me sale en palabras y de otro tanto para el que ni siquiera hay palabras."